Post

El fútbol es un escenario sin códigos

El fútbol es un escenario sin códigos

La verdad, se expone a que algún detractor, de esos de los Comprar Air Max Baratas que casi nadie se salva, le diga: “Y bueno, si ya sabías cómo era para qué te metiste?” José Luis Corbo le respondería entonces, como lo hizo en una entrevista de hace unos cuantos aos, que la vanidad le jugó una mala pasada. Creyó que podía llevarse una medalla por cambiar muchas cosas en el fútbol uruguayo y la verdad es que. más o menos.

l conocía por dentro el negocio porque había sido presidente de Rampla Juniors y del Colegio de rbitros. Pero también porque su amigo, el ex senador y vicepresidente de la República Hugo Batalla, había estado en ese mismo lugar y había salido UGG Baratas online espantado de lo que vivió. Pero Corbo igual aceptó en agosto de 2006 cuando le ofrecieron presidir la AUF sucediendo a Eugenio Figueredo y con flamante gobierno del Frente Amplio y después, bastante después, se arrepintió.

El entonces ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano, reclamó públicamente que pasara cepillo de alambre en la AUF. Hacerlo no hacía falta aclararlo implicaba ponerse de sombrero los contratos con Tenfield y a Tenfield misma. Corbo terminó en su casa, con muchos quilos menos y muchos sinsabores más y Lescano terminó en la embajada en Argentina.

Igual algo pudo hacer y, si se mira en perspectiva, no poco. Fue quizás el primero que logró poner una cua en la relación AUF Tenfield, por donde luego se metieron otros los jugadores de la selección por ejemplo para discutir el poder omnipresente de “la empresa”. Pero aún hoy se queja de cosas parecidas a las que aludía Batalla unos cuantos aos antes.

Corbo está alejado hoy del fútbol y también de la abogacía, que fue su pasión durante unas cuantas décadas, y aprovecha el tiempo para escribir. Hace poco publicó “Perversión. Casos reales de un abogado”, que relata parte de sus experiencias en los tribunales. Antes había escrito sobre su paso por la AUF (“El fútbol con y sin pelota”) pero hubo cosas que se guardó, a la espera de que el tiempo hiciera su obra. Y como el tiempo siempre pasa, es probable que en breve haya más noticias.

1)Fue defensor de presos políticos durante la dictadura y también sufrió persecución: estuvo detenido y tuvo que exiliarse. Eso fue consecuencia de su labor como abogado?

Sin ninguna duda, porque en aquellos tiempos se asociaba al defensor con las organizaciones que se denominaban “subversivas”. Para los representantes de la justicia militar, yo era un integrante más de aquellas. Me acusaban de “correo”, de asistente. a raíz de eso fui detenido, pasé desgraciadamente por episodios de tortura y nunca se me pudo probar nada. Mi compromiso no era el que tenían las organizaciones guerrilleras o llamadas subversivas, yo actuaba como defensor, procurando la correcta aplicación del derecho. Pero así no se entendía, en más de una oportunidad fui detenido, pasé por “la máquina”, como se llamaba, hasta que en determinado momento supe por las mismas fuentes militares que el futuro no me deparaba la reclusión, sino tal vez otro destino más trágico, conjuntamente con otros colegas, y ahí decidí irme.

2) Le dijeron concretamente que integraba una lista de doce personas que iban a desaparecer.

Exactamente. Bolsos Louis Vuitton Baratos Me dijeron: “Hay doce personas que van a desaparecer y tú sos Bolsos originales Louis Vuitton segunda mano Baratos uno de ellos”. Casi todos abogados defensores.

3)Se puede saber el nombre de alguno?

Algunos ya no viven. Le voy a decir el nombre de uno solo: Carlos Martínez Moreno. l se fue a México. Y en aquel momento habíamos hablado de que cuando alguno supiera algo de eso avisara a los demás y así nos fuimos enterando. Desgraciadamente alguno que no se fue cayó en las mazmorras y después, al poco tiempo, perdió la vida.

4)Qué tipo de torturas sufrió?

Plantones, el estar incomunicado sin saber cuándo era día y cuando era noche, estar sometido a la capucha y cuando tenía necesidad de ir a un bao ser trasladado así a un excusado y tener presente a gente de la soldadesca que se reía mientras uno trataba de hacer sus necesidades. Eso provocaba toda una situación orgánica tremendamente difícil. La amenaza del submarino con agua helada, que al final no se dio.

5)No llegaron a aplicarle el submarino o la picana.

No, con el submarino ya le digo, me amenazaron. Los plantones los sufrí y todos esos otros episodios.

“Me dijeron: ‘Hay doce personas que van a desaparecer y tú sos uno de ellos'”

6)Qué querían de usted? Información?

Claro, porque ellos sostenían que yo sabía. en los interrogatorios, alguna de esas madrugadas cuando me llevaban del calabozo a interrogar, me decían: “No bolacees más”, y me imputaban en aquel momento además que yo había sacado del país al diputado (Washington) Ferrer. Porque yo había sido su abogado.

7)Ferrer era un diputado del Frente Amplio, cuyo desafuero era pedido por la justicia militar porque lo acusaba de estar vinculado a la guerrilla.

Seguro, y Erro y Michelini me pidieron que asumiera su defensa. Pero cuando yo vi que la situación no iba a ir por el camino que yo consideraba correcto someterlo a la actuación de la justicia aunque fuera militar y ver cómo actuar sino que se iba a escapar, me fui del Parlamento porque entendí que no era lo mejor.

8)Ferrer pasó a la clandestinidad y se fue del país, pero usted dice que no tuvo nada que ver.

No, en absoluto. Conscientemente me aparté, cuando sospeché que podía pasar una situación de ese tipo, Camisas Ralph Lauren porque en aquel momento pensé que no era lo mejor para él. Yo no lo veía tan comprometido, él era un trabajador de Florida, una persona de bien, que podría haber actuado en lo que en aquella época se llamaba “asistencia” (a la subversión) por actuar en el grupo de Erro, pero no tenía un compromiso. no era un guerrillero ni mucho menos. Yo creía que en cierto tiempo estaría en libertad, pero eso no fue comprendido por él y cuando yo sospeché que podía darse esa situación (de su huida) me aparté. Al cabo de aos me enteré que estaba trabajando como florista en Austria. Ese era otro de los hechos que me imputaban: que era yo el que lo había sacado.

9)En ese momento usted estaba vinculado a la lista 99 de Zelmar Michelini.

Sí, habíamos formado primero Nike Air Max 90 Mujer un movimiento que lo íbamos a integrar a la 99 yo venía del batllismo también pero en aquel momento se nos dijo, particularmente Seregni, que había que fortalecer el Frente y por lo tanto cuanto más grupos hubiera, aunque fueran chicos, le daban un efecto multiplicador al Frente. Especialmente los que venían de los partidos tradicionales. Yo era secretario general del Movimiento de Integración y Zapatillas Ralph Lauren en esos términos actuamos en el Frente, siempre asociados con la 99, como un “estado asociado”. Yo era muy amigo de Zelmar.

10)Dónde estaba usted cuando mataron a Michelini, en mayo del 76?

Yo estaba acá todavía. Me enteré cuando me llamaron y enseguida me fui a la casa de la familia. Ahí, con su hermano, hicimos una serie de gestiones para la traída del cuerpo. Tuvo una actuación la verdad que muy solidaria (el ex ministro UGG Sale de Economía Alejandro) Végh Villegas, que le dijo a Bordaberry que permitían la venida del cuerpo o él renunciaba al ministerio. Ahí se dio aquel episodio lamentable Billeteras hombre Louis Vuitton en el Camisa Ralph Lauren cementerio, con (el entonces jefe de Policía Alberto) Ballestrino, que estaba ahí con policías a caballo y en determinado momento dijo: “Bueno seores, esto se acabó” y entonces fue el desbande, los caballos pasando por arriba de las tumbas. tuvimos que salir corriendo, un desastre.

11)Llegó a la presidencia de la AUF en el ao 2006, poco después que el Frente Amplio asumió por primera vez el gobierno. Tuvo que ver ese gobierno en su designación?

No, yo llegué a la AUF promovido en principio por tres presidentes de clubes: el de Danubio, Arturo del Campo; el de Liverpool, José Luis Palma; y el de Defensor, Fernando Sobral. Ellos en 2005, siendo yo presidente del Colegio de rbitros, vinieron y me plantearon esa posibilidad y yo les dije en ese momento que esperaran, que faltaba mucho. Era en julio de 2006 que debía haber elecciones (en la AUF). En diciembre de 2005 fallece una persona muy querida que era presidente de Rampla y en el cementerio del Cerro esos mismos presidentes me vuelven a hacer el planteo. Lo mismo cuando se aproximó el período de elecciones y otros presidentes se asociaron a la idea. Y me votaron.

“Siempre me llamó la atención, en el caso de Figueredo, el incremento patrimonial que tuvo en poco tiempo, sin conocerle fuentes laborales o comerciales”