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el fantasma del patr n

el fantasma del patr n

Politica y Sociedad Espacio dedicado a la informaci n y discusi n de todo lo relacionado con nuestro pa s, departamento y ciudad, pero tambi n de todo aquello que ocurre en el mundo. Noticias, fen menos sociales y datos hist ricos tienen su sitio aqu . Todas las opiniones se aceptan siempre y cuando se hagan respetando a los dem s y sin insultos. Es producto de un pa s y una poca.

Veinte a os despu s de que Pablo Escobar muri abatido en el techo de una casa en Medell n, como un hombre solitario y asediado por sus enemigos, se sigue intentando comprender el UGG Baratas online significado de su papel en la historia reciente del pa s. La tranquilizadora separaci n moral entre el patr n del

mal y el resto de la sociedad, as como la ambigua recordaci n de su figura, que va de la adoraci n al repudio, es efectiva para vender telenovelas o para henchir el sentimiento nacional del triunfo de los buenos sobre los malvados.

Pero la narrativa de los polic as y ladrones es insuficiente para explicar la persistencia de la figura de Escobar en la memoria colectiva de los colombianos, la permanente tensi n entre el odio a su figura, y la admiraci n a su talento, por m s criminal que este fuera.

Que Escobar fue en su momento el peor asesino de la historia de Colombia y uno de los peores del mundo no tiene discusi n. El prestigioso historiador Sim n Montefiori en su libro Los Monstruos lo define como el criminal m s poderoso, m s asesino y m s rico del siglo pasado, cuya crueldad se equipara a Pol Pot o Hitler. Se calcula que Escobar caus por lo menos 5.000 muertes. Seg n sus propios sicarios, como Popeye, mandaba a matar sin titubeos, por venganza o para despejar el camino UGG Ni os de sus prop sitos.

La figura de Escobar como representaci n del mal opaca a otros que le sucedieron y cuya crueldad es equiparable. Carlos Casta o pudo ser m s asesino que Escobar, pero fue Escobar y no Casta o Bolsos Louis Vuitton Segunda Mano Madrid Baratos quien puso al establecimiento de rodillas. Porque Escobar no solo desafi al Camisa Ralph Lauren Estado con actos atroces sino que construy un ej rcito de j venes sicarios, dispuestos a matar en su nombre, nihilistas frente al Estado, Camisas Ralph Lauren pero leales a l.

Algo que no lograron hacer ni los hermanos Rodr guez Orejuela, ni los capos del norte del Valle, ni siquiera los Casta o, todos ellos narcos poderosos que prefirieron comprar al Estado o aliarse con l, antes que combatirlo.

La idea de que Pablo Escobar fue un criminal excepcional, un accidente de la historia, un caso raro, solo se sostiene en el mundo del espect culo y da buenos rating en Colombia donde la serie El Patr n del mal se est pasando por segunda vez, y en Am rica Latina, donde est causando furor.

Pero la pregunta de fondo que empiezan a hacerse muchos estudiosos en el mundo es qu hizo posible que se engendrara ese fen meno llamado Pablo Escobar y sobre todo, por qu una parte de la sociedad lo toler , aliment su megaloman a, lo llor en el funeral y lo convirti en mito.

Desde la econom a ha habido lecturas provocadoras. Hace un par de a os el hoy ministro de Salud, Alejandro Gaviria, escrib a en su columna de El Espectador que el tr fico de coca na surgi en los a os setenta en medio de una econom a cerrada. Aislada del mundo ( ) los empresarios locales no pensaban en exportar. Les era m s f cil explotar las rentas propias de un mercado sobreprotegido. No ten an necesidad de innovar. Todo se vend a f cilmente ( ) los traficantes de coca na rompieron con esa tradici n. Se adelantaron 20 a os a la apertura econ mica .

Algunos expertos han comparado las habilidades empresariales de Escobar, en un marco de ilegalidad y violencia, con la de los pujantes empresarios antioque os. Por lo menos en dos aspectos se encuentran troncos comunes: en el papel que desempe aron actividades de alto riego y dif cil regulaci n como el contrabando y la miner a en su acumulaci n originaria de capital; y en su capacidad innovadora.

Casualmente, mientras los empresarios antioque os creaban el Sindicato, para organizar la producci n y el comercio en ese departamento, la mafia creaba una versi n negra de ese tipo de alianzas, en la forma de un cartel, que cumpl a la funci n de regular la competencia con m todos brutalmente violentos.

En 1992 un art culo de la revista SEMANA titulado Un genio del mal, comparaba lo que hizo Escobar con la coca na con lo que hizo Rockefeller con el petr leo. Aunque sus actividades han sido il citas, el imperio transnacional que mont alrededor de la exportaci n de coca na, requiere mucho m s que la decisi n de violar la ley, la malicia ind gena Air Max Women o el tradicional talento empresarial de los paisas .

El art culo resaltaba que Escobar integr verticalmente el negocio de la coca na, controlando desde la producci n hasta la inversi n transnacional del capital, y lo puso a tono con la globalizaci n antes de que muchos de los t midos empresarios colombianos lo hicieran. Algo que ocurr a justo cuando la bonanza cafetera llegaba a su fin y Colombia se quedaba sin un producto estrella para exportar. El diputado italiano Francesco Forgione, Camisa Ralph Lauren autor del libro Mafia Export advierte que en temas de globalizaci n el crimen organizado va mucho m s r pido que los Estados. Y en eso Escobar pudo haber sido un adelantado.

No obstante, las Bolsos de Louis Vuitton lecturas m s novedosas de Escobar llaman la atenci n sobre su vinculaci n con la pol tica. Libros testimoniales como el de su examante Virginia Vallejo (Amando a Pablo odiando a Escobar) revelan la obsesi n de Pablo con el poder. Y en El otro Pablo, Alba Marina, su hermana, relata que Escobar mand a matar al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla en 1984, porque se interpuso en su camino.

Cu l era ese camino? Aparentemente, Comprar zapatillas Air Max Baratas luego de amasar una fortuna que lo puso en la lista Forbes de hombres m s ricos Bandoleras Louis Vuitton Baratos del mundo, ser erigido como l der pol tico. Sin embargo, ser congresista, tener a ciertos pol ticos en su n mina y cierta aceptaci n social en las lites pudo ser parte de su proyecto, pero no lo central.

Escobar surgi en un momento de quiebre de la sociedad colombiana. La econom a estaba en picada y los d lares de los narcos le ven an bien al mercado. Por eso en un principio fueron tolerados. El Frente Nacional hab a dejado unas secuelas de exclusi n y una inconformidad brutal que estallaron en el paro c vico de 1977. La econom a informal crec a desmesuradamente, y el acceso a los bienes colectivos y el ascenso social se lograban a trav s del clientelismo.