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Blog El camino a las hesperides

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La lectura es un proceso de comprensi n de alg n tipo de informaci n almacenada en un soporte y transmitida mediante ciertos c digos, como el lenguaje. El c digo puede ser visual, auditivo e incluso t ctil, como el sistema Braille. Cabe destacar que existen tipos de lectura que pueden no estar basados en el lenguaje, por ejemplo los pictogramas o la notaci n.

La mec nica de la lectura implica la puesta en marcha de varios procesos. La fisiolog a, por ejemplo, permite comprender la capacidad humana de lectura desde el punto de vista biol gico (estudiando el ojo humano y la capacidad de fijar la vista).

La psicolog a, por su parte, ayuda a conocer el proceso mental que se pone en funcionamiento durante la lectura, tanto en la decodificaci n de caracteres, s mbolos e im genes como en la asociaci n de la visualizaci n con la palabra.

La pedagog a cl nica se ocupa de los aspectos educativos en cuanto al proceso ense anza aprendizaje de la lecto escritura, de los disturbios espec ficos de la lectura, y las habilidades necesarias para una lectura eficaz.

La visualizaci n. Cuando leemos no deslizamos de manera continua la mirada sobre las palabras, sino que realizamos un proceso discontinuo:

cada palabra absorbe la fijaci n ocular durante unos 200 250 milisegundos y en apenas 30 milisegundos se salta a la siguiente, en lo que se conoce como movimiento sac dico. La velocidad de desplazamiento es relativamente constante entre unos y otros individuos, pero mientras un lector lento enfoca entre cinco y diez letras por vez, un lector habitual puede enfocar aproximadamente una veintena de letras; tambi n influye en la velocidad lectora el trabajo de identificaci n de las palabras en cuesti n, que var a en relaci n a su conocimiento por parte del lector o no.

La fonaci n. Articulaci n oral consciente o inconsciente, se podr a decir que la informaci n pasa de la vista al habla. Es en esta etapa en la que pueden darse la vocalizaci n y subvocalizaci n de la lectura. La lectura subvocalizada puede llegar a ser un mal h bito que entorpece la lectura y la comprensi n, pero puede ser fundamental para la comprensi n de lectura de materiales como la poes a o las transcripciones de discursos orales.

La audici n. La informaci n pasa del habla al Bolsos de Louis Vuitton o do (la sonorizaci Comprar Botas UGG n introauditiva es generalmente inconsciente).

La cerebraci n. La informaci n pasa del o do al cerebro y se integran los elementos que van llegando separados. Con esta etapa culmina el proceso de comprensi n.

2. Qu tipos de t cnicas de lectura hay?

Lectura secuencial: La lectura secuencial es la forma com n de leer un texto. El lector lee en su tiempo individual desde el principio al fin sin repeticiones u omisiones.

Lectura intensiva: El destino de la lectura intensiva es comprender el texto completo y analizar las intenciones del autor. No es un cambio de t cnica solo de la actitud del lector; no se identifica con el texto o sus protagonistas pero analiza el contenido, la lengua y la forma de argumentaci n del autor neutralmente.

Lectura puntual: Al leer un texto puntual el lector solamente lee los pasajes que le interesan. Esta t cnica sirve para absorber mucha informaci n en poco tiempo.

T cnicas enfocadas a la velocidad de la lectura

Velocidad de la lectura: La velocidad en la lectura normal depende de los fines y su unidad de medida se expresa en palabras por minuto (ppm):

para memorizaci n, menos de 100 ppm

lectura para aprendizaje (100 200 ppm)

lectura de comprensi n (200 400 ppm)

Entre ellas, la lectura de comprensi n es probablemente el proceso m s importante, ya que es la que motiva la lectura cotidiana de la mayor parte de la gente. En cambio, la lectura veloz es til para procesar superficialmente grandes cantidades de texto, pero est por debajo del nivel de comprensi n.

Las sugerencias para la elecci n de una determinada velocidad de lectura deben incluir la flexibilidad; la lectura reiterada de partes del texto cuando hay varios conceptos relativamente juntos o cuando el material no es familiar al lector y la aceleraci n cuando es un material familiar o presenta pocos conceptos.

Entre las t cnicas de lectura que buscan mejorar la velocidad est n la lectura diagonal, el Scanning, SpeedReading y PhotoReading.

Lectura diagonal: En lectura diagonal el lector solamente lee los pasajes especiales de un texto, como t tulos, la primera frase de un p rrafo, palabras acentuadas tipogr ficamente (negritas, bastardillas), p rrafos importantes (resumen, conclusi n) y el entorno de t rminos importantes como f rmulas ( 2x+3=5 ), listas ( primer , segundo ,.), conclusiones ( por Nike Air Max 90 Blancas eso ) y t rminos t cnicos ( costos fijos ). Se llama lectura diagonal porque la mirada se mueve r pidamente de la esquina superior izquierda a la esquina inferior derecha. De ese modo es posible leer un texto muy r pido a expensas de detalles y comprensi n del estilo. Esta t cnica es usada especialmente al leer p ginas web (hipertexto).

Escaneo: Scanning es una t cnica para buscar t rminos individuales en un texto, basada en la teor a de identificaci n de palabras comparando sus im genes. El lector se imagina la palabra en el estilo de fuente del texto y despu s mueve la mirada r pidamente sobre el texto.

Muchas veces nos preguntamos si los ni os leen mucho o poco, bien o mal, y quiz tendemos a caer en los extremos: o el pesimismo de solo les interesa la consola o el optimismo de leen much simo m s de lo que pensamos . Una de las formas de escapar a esos c rculos viciosos en los que hay m s opini n que fundamento es comprobar los datos disponibles, por ejemplo, a trav s de las bibliotecas. Qu se presta m s? A fin de cuentas, exceptuando los libros de Umberto Eco, lo m s prestado es lo m s le do.

Algunas bibliotecas hacen p blicos sus datos. Del opac de Navarra , por ejemplo, copio abajo los datos que public para el primer trimestre de 2007. (Si no veis la lista, pinchad aqu para ampliar la vista del art culo.) Aunque sin generalizar de m s, se pueden sacar conclusiones sobre los gustos de los j venes y, en el caso de los m s peque os, de sus tutores: fantas a y realidad, humor, autores espa oles o extranjeros

5. Qu leen los ni os y j venes?

El ni o lector baja la cabeza, le da verg enza haber sido descrito como el listo; el ni o no lector mira como si fuera un criminal arrepentido. Una mezcla de simpat a y compasi n Camisas Ralph Lauren hacia los dos, uno porque lee y al otro porque no. Los padres siempre dicen que los ni os no hablan porque se ponen nerviosos, pero en realidad los que se ponen nerviosos son ellos y no paran de explicar c mo la criatura estaba loca por conocerte y, ahora, m ralo, se le ha comido la lengua el gato. Los padres se averg enzan del silencio del ni o y a veces te da la impresi n de que le dar an una colleja para que el hijo arrancara a hablar. A veces el ni o se trae el libro de casa para que se lo firmes: se nota que lo tiene muy gastado, que lo ha le do muchas veces, que es para l un objeto muy querido. Pero, como es natural, el ni o quiere UGG Espa a online un libro nuevo, est deseando poseer aventuras frescas del personaje y toca los ejemplares expuestos como una indirecta hacia el padre o la madre. Pero no. Despu s de que el padre o la madre se explayaran sobre el amor del ni o a la lectura, ahora racanean los cinco euros que vale el libro. Que lea por vig sima vez el antiguo, as demostrar su pasi n por la lectura. Ay. Hay unos padres que pasan por delante de la caseta, llevan a rastras a una ni a de unos siete a os, que les ruega que la lleven a la caseta de Ger nimo Stilton, ese autor que firma vestido de rat n. El padre zanja el asunto diciendo: Polos Ralph Lauren Baratos “Pero, hija m a, no te das cuenta de que Ger nimo Stilton no existe, de que ese que hay ah firmando es un yonqui al que le pagan cuatro duros por cocerse dentro de la gomaespuma?”. La explicaci n nos deja, a libreros y a m , meditabundos: de acuerdo, tal vez los ni os no est n por la labor de tragarse el viejo cuento de que la lluvia es el pis de los angelitos, pero tampoco es cuesti n de introducirles tan pronto en el realismo sucio. Por otro lado, dentro del rat n Stilton o de otros personajes de ficci n que reparten publicidad entre las casetas no hay yonquis, sino j venes que a n no han ascendido a la anhelada posici n de mileuristas. Seguro que tras la lectura de este art culo habr lectores que tuerzan el gesto pensando que tambi n existen Comprar Botas ugg padres mod licos entre los cuales ellos se encuentran. Lejos de m la intenci n de ofenderlos, pero Bolsos Ralph Lauren recon zcanme que son m s c micos esos padres que quieren sacar una foto al ni o con la autora aunque el ni o no quiera. Ah, los padres. Los padres han convertido la feria del libro en una especie de rueda de prensa: mientras el autor estampa su aut grafo, hay una nube de padres con la c mara del m vil certificando el momento. M s que escribiendo una dedicatoria, se dir a que est s firmando un tratado de la Uni n Europea. No es f cil sentirse observada, pero si una Comprar zapatillas Air Max Baratas respira hondo y se toma un lexat n, todo va sobre ruedas. Adem s, se siente como una especie de comprensi n hacia la naturaleza humana: a pesar de tantos manuales, consejos y te ricas de c mo ser padres, los padres siguen teniendo su lado desastroso. Los psic logos deber an agradecerlo. Tal vez ah resida el xito en Estados Unidos de ese libro llamado Go the fuck to sleep (Vete a la cama de una puta vez) que escribi Adam Mansbach inspirado en el persistente insomnio de su hija. En un pa s donde las relaciones entre padres e hijos est n tan asediadas por la correcci n pol tica, de pronto, un autor decide escribir unos versos c micos, no ya sobre lo que se les dice a los hijos, sino sobre lo que a uno les gustar a decirles si no se contuviera. Ese reconocimiento expl cito de la p rdida de paciencia y de la imperfecci n est sirviendo de v a de escape en un mundo en el UGG Outlet que prima la falta de naturalidad y la desconfianza permanente hacia la actuaci n del adulto. Est claro que un padre que compra ese libro no es un maltratador, sino alguien que sabe re rse de ese papel que te pone a prueba m s que ning n otro. Pero esto es una excepci n: no hay nada tan en boga como la desconfianza. Cuando le que hay un libro llamado Ni un beso a la fuerza, entend que los te ricos han convertido la antip tica negativa de los ni os a dar un beso a la visita en un derecho innegociable. Con la excusa de protegerles del abuso sexual, ya no tienen ni por qu dar un beso a sus abuelos. Ser por estas cosas que cuando una mira la vida desde la caseta y ve c mo los padres meten la pata como la metieron siempre, la sonrisa gana al estupor. La realidad siempre se escapa de la moralina conservadora. O de la de izquierdas. Tanto da.